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8 de febrero de 2015

Sun

Rainy days may be horrible, although they taught me something. The sun never goes away.

You are the sun of my life, even if you don’t appear for several days I know you are up there keeping me alive. And someday you will show up.

I just want to know: are you going to stay the night?

I cannot bear looking directly in your precious eyes, but someday I will be far enough to look at you and the other stars I just left behind.

People is always comparing their beloved ones with stars, I may compare you with the sun and yes I know it is another star.

You are the star that bring light to my sight, warm to my skin, energy to my heart. You are the one I mustn’t see, I mustn’t admire and the one I must forget.

Alongside with the night my eager eyes looked for you but alone in the dazed darkness I couldn’t find you, so I went out there looking for another star.

Pardon me, the row of desperation it’s moving pretty fast and I cannot keep myself living in this misery. I know, I hope, someday I would be able stay close to you without get any harm.

And it’s not you the one that hurt me… It’s the memory of you and the happiness once you brought to my life, moments I’m sure I will never have again.

Just remember, I might be very far from you and it might seem I do not love you anymore but… if one day you want me back, you know what to do my precious sun.

Lord Bastian

19 de enero de 2015

Bajo el olmo

Te veías hermosa esa noche, radiante y llena de vida, tu sonrisa era mi obelisco, mi talismán y esa noche era mi amuleto de la buena suerte. Juró por todos los dioses que si algún día encuentro mayor perfección que la tuya la destruiré en ese momento, pues no permitiré que una estrella opaque la luz de mi sol. Es confusa la realidad que ahora vivimos, si es que a esto se le puede llamar vida. Las horas habían pasado rápidamente, no alcanzaba a detener los minutos y cada segundo se volvía eterno con el roce de tus labios. Sabes que siempre fuiste el amor de mi vida, la razón de mi existir y la promesa de un presente mejor, siempre quise lo mejor para ti y tú eres lo mejor del yo que se esconde tras el recuerdo. Volteé a ver las estrellas, su belleza infinita era solo comparable con la tuya y la inspiración que brindaban a mil y un poetas era ninguna, de haberte conocido quizá el mundo habría olvidado las guerras y los avances científicos, como alguna vez lo hice yo. Ahora me encuentro perdido en un campo gris y vacío, te he buscado ya por todas partes sin embargo no hallo el lugar al que perteneces. Tus dedos se entrelazaban con los míos y me hacían más y más fuerte, tu mirada era mi mayor miedo y aun así, mi mayor inspiración. Te contaba sobre Neptuno y su hallazgo, tú recostada sobre el pasto me contabas sobre el olmo que guardaba nuestras almas. Besaste mi alma, robaste mi corazón y lo guardaste en tu caja fuerte, te llevaste la luz para recordarme que existía la oscuridad. Contaba hasta diez y en el regreso, tú me regalabas un beso. Sentí el metal en mi mano y comprendí que sería la única forma… Guardabas bajo tu piel el alma de un ángel, y bajo la mía se encontraba su demonio, tenía que liberarlos. Sonreíste, era el momento. Me incliné a besar tus labios, la luna me miraba incrédula, las estrellas me agradecían y tus ojos murmuraban la explicación de la perfección. Eras la redención del pecador y el pecado del redentor. Ahora brillas como yo nunca pude, mientras tus corneas buscan la luz tus pupilas ven el universo. Escondí tu transporte bella alma, ahora eres libre, pronto te alcanzaré. Sentí el agua y la sal correr por mis manos rojas y te amé, sabía que regresabas a tu hogar, el cielo; yo miraba tu belleza desde el olmo que ahora guarda mi cuerpo, recosté tu cabeza en su tronco para que pudieras verte allá arriba. Eres la esperanza de mi mundo, eres el mundo que hábito, eres la vida que fluye entre los ríos color esmeralda, eres el brillo de dos luceros que contemplan una estrella; eras un prisionera y tu amor el prisionero, ¡te libero amor mío!, fue rápido, alcancé a decirte que te amaba mientras las revoluciones de tu motor se frenaban, ya no sufrirás en este mundo, ahora perteneces a las estrellas. Siempre serás la musa de aquel cuerpo que cuelga de un olmo, ya estoy aquí mi amor. Perfecto ser, creación de mi sueño, he despertado y sediento de amor te he cegado de las crueldades que este demonio hará, ahora ángel vuela por los cielos y corre por los campos, siente la arena y escucha la marea, observa el mundo y escucha su música. Ésta será tú canción, los marineros la cantarán en el alta mar, los viajeros frente a una fogata un coro harán, ahora inspiras al mundo, tu sangre yace en su tierra y tu alma flota en el cielo. Amor, lo hice por los dos, nadie tratará de robarte, ahora yo no sufriré, el cuerpo que sujeta el olmo te implora que regreses y perdones su única ofensa. Destruí la perfección de tu cuerpo para contemplar la belleza de tu alma. Vida, esto no es vida, observo pasar los años desde unos ojos que descansan a los pies de un olmo, espero regreses. Ambos existimos, heme aquí; ambos nos amamos, veme aquí; ambos perdimos nuestros cuerpos, ven aquí; ambos somos dos fantasmas, escúchame aquí; ambos estamos muertos, y fue aquí bajo el olmo. 

Lord Bastian


6 de enero de 2015

Un seguidor conocido

Era tan frustrante saber que ella ni siquiera muestra interés en mí, cuando pasa a mi lado es como si no estuviera ahí, algunas veces cuando estamos solos ella pierde su mirada en el horizonte. Ayer me la encontré en el parque, ella estaba sentada en el pasto bajo un olmo decidí por sentarme a su lado, pero mientras pensaba en algo que decir ella susurro algo, tembló y se levantó apurada, en sus ojos percibí miedo, la trate de seguir, pero tomo un taxi al llegar a la calle y me fue imposible seguirle el paso.
Hoy me preparó pues no soporto más este sentimiento enjaulado, ella es la indicada lo sé, su belleza me enmudece, siento que la conozco, algo me dice que compartiríamos algo más profundo que un simple romance pues ella es mi definición cuando me pregunto qué es el amor. La esperé en la banca donde… siento que ahí es el lugar indicado, siento que ahí podría ser el inicio de algo. Llevo ya un largo rato esperando y sigo sin ver pista de ella, comienzo a creer que hoy no es el día, creo que ese presentimiento mío no era nada al final.
Vago por las calles y de pronto me la encuentro, trató de hablarle pero no sé cómo iniciar una conversación, ¿sería raro si comienzo por decirle que llevo siguiéndola ya un año? Así que optó por seguirla, entra a su casa y yo detrás de ella. Se sienta en el sofá y mira una foto, no alcanzó a verla, tengo miedo que si descubre que estoy en su casa, detrás de ella, me saque del lugar a golpes y pierda mi oportunidad de verla otra vez. Sigo mi camino.
Ella está sentada en esa banca, se ve hermosa. Al acercarme veo que en su rostro no hay felicidad lo que veo son lagrimas que recorren sus mejillas; se siente su desesperación, quiero ayudarle sin embargo otra vez no tengo la menor idea de cómo acercarme y tengo miedo de equivocarme e interrumpir algo, entonces una ráfaga de valentía me invadió y con gran coraje me dirijo a ella, me siento a su lado, y miro fijamente sus ojos, ella está destrozada, me quedó paralizado. Con sus manos cubre su rostro y a momentos trata de arrancarse el cabello, llora y maldice.
- ¿¡Dime Dios qué carajo hice yo para merecer esto!?
Su voz… me hace estremecer. El tiempo se pierde y yo con él, y una vez más no hice nada. De nueva cuenta la sigo por las calles, llegamos entonces a una calle bastante oscura, era ya de noche. Veo que se sienta a la mitad con la luz de la luna iluminando su rostro ella mira al piso y sonríe, a pesar de que el lugar es escalofriante, ella se pierde en un pensamiento, en una memoria supongo. Mientras la observo escondido detrás de un arbusto, un hombre se aproxima a ella, alcanzó a ver una navaja en su mano, sabía que tenía que protegerla, así que me lance y lancé su navaja, me miró asustado mas sus ojos parecían mirar el vació, se alejó corriendo. Ella se asusta y caminando reanuda el viaje a casa.
Vuelvo a entrar detrás de ella, conozco su nombre, aún no sé porque; lo gritó y ella muerta de miedo y corre a su habitación, prosigo a seguirla desesperado, comienzo a sentir algo corriendo por mi cara, veo mi mano y me asusto es sangre. Me detengo en el espejo, la cabeza comienza a dolerme. Mientras me miro comienzan a aparecer moretones, por alguna razón mi ropa comienza a romperse, un agujero comienza a formarse en mi frente, otro más en mi pecho y un tercero en mi pierna, rasguños de navajas comienzan a aparecer, asustado escapo a su habitación, gritó su nombre, ella deja una foto en la cama y se acerca al ventanal que da a la calle, las hojas de una jacaranda entran en la habitación, la noche es tranquila. Me acercó a la foto…
Regresé, trataban de hacerle daño, se me ocurrió que presentar pelea no sería una mala idea, solo eran dos. Le dije que corriera ella me hizo caso y corrió a la avenida pidiendo ayuda a la policía, uno de ellos saco una navaja, la pelea comenzó… Todo paso muy rápido, ella ahora estaba a mi lado, todo era blanco, lloraba.
- Ya voy…
… ella se para en el balcón, yo miró la foto y me veo en ella, ella está a mi lado, nos encontramos sentados en esa banca, hace un año que nos besamos por vez primera, recuerdo todo. Me detengo y me paro justo detrás de ella.
- No tienes que hacerlo, yo esperaré, lo prometimos, mira estoy a tu lado.
- …no puedo más.
Ella titubea un instante, y después de pensarlo deja a un lado los pensamientos y se deja caer.


- ¿Estuviste todo el tiempo ahí?


Estaba a mi lado, era hermosa, la miré un largo rato y entonces respondí:


- Hice una promesa, ¿no?, casi te mata un borracho hoy…


- ¿Eras tú?


- Siempre te cuidé.


- Vámonos de aquí.




- Sí, nos espera el infinito.






Lord Bastian

5 de enero de 2015

Ojos de Miel

Ojos de Miel.
Para Lady Anne Marek.

Corazón de cristal, perdón por romperte. Sabía de tu fragilidad y así me arriesgue a sostenerte con tanta fuerza que termine rompiéndote, aún tengo cristales tuyos enterrados en mi piel.

Ojos de miel, perdón por perderme. Sabía de su belleza, y así me adentré en ellos tanto que ahora no me encuentro si no me veo en ellos.

Alma de ángel, perdón por descuidarte. Sabía que necesitabas cuidado y sin pensarlo dos veces trate de cuidarte mientras me alejaba dejándote sola.

¡Ay mi amor, perdóname!
Me enamoré de un sueño. Y de pronto era real. Y resultó ser mejor. Y entonces… desperté, traté de regresar y volver a soñar contigo mas la pesadilla comenzó.
Amor sigo enamorado de tus locuras, de tus manías, de tus miradas, de tus regaños, de todo aquello que no enamora a nadie, espera… soy nadie si no te tengo a mi lado.
Mataría por volver a besar tus labios, por tenerte en mis brazos. Espero que no me cueste la vida esperar por uno solo de tus besos, espero no termine matando a quien te sujete en sus brazos.

Corazón de ángel, perdón por traicionarte. Sabía que no confiarías tu corazón a nadie, y yo me encargue de recordarte mil y un demonios, de convertirme en uno que no se alejaría nunca de ti.
Ojos de miel, perdón por enamorarme. Sabía de los riesgos y aun así los ignoré. Y ahora los miro con suma tristezas de saber que no podre perderme en ellos.

Alma de cristal, perdón por irme. Sabía que no era lo correcto, debí haber hecho más, perdón.

Ahora que el infinito ha comenzado, confiaré en lo finito de la vida para pasar un día más a tu lado.

Lord Bastian Marek

6 de noviembre de 2014

Nunca

Nunca

Ella le dijo, el día que no sintamos nada el uno por el otro, ese día nos volveremos a hablar...
...él por su parte sabe que nunca volverá a hablarle.

Lord Bastian